No
podíamos faltar
A
tu última llamada
Mas
no fue posible ya
Poderte
un abrazo dar
Sólo
un gesto similar,
Una
leve inclinación,
La
mano en el corazón
Traspasando
aquel cristal
Con
afecto y amistad
No
era cosa improvisar
Un
canto de despedida
No
era el momento
Ni
había
Suficiente
intimidad
Dejando
el tiempo pasar
Se
hace más fácil decir
Lo
que creemos sentir
Ripio
a ripio, hoy te lo canto
En
este simple formato
Que
a ti te gustaba tanto
No
es mi canto un epitafio
Ni
tampoco un inventario
De
lo bueno y de lo malo
Que
el pasado se llevó
Es
tan solo un homenaje
A
un amigo que partió
Unas
estrofas al viento
Para
salvar la distancia
Con
el tren en que marchó
No
quiero cantarle hoy
A
aquel cuerpo ya vacío
que
vi en aquel hospital
Tú
ya no estabas allí
Tú
eras vida, amigo mío,
Tu
eras coraje y pasión
No
un marchito corazón
Y
hoy, como dijo Machado,
No
puedo cantar ni quiero
A
ese Jesús del madero
Sino
al que anduvo en la mar.
Yo
quisiera imaginarte
Sorprendido
por la luz
Por
el raro colorido
De
un mundo desconocido
Atrapado
por el ritmo
De
una música divina
Que
envuelve todo tu ser
Con
insólita alegría
No
amigo, no es mi cantar
Una
mueca de dolor
Es
un brote de alegría
Que
hoy quisiera compartir
Con
todos nuestros amigos
Festejando
tu partida
A
ese mundo, al que también
Nos
iremos cualquier día
No
te olvides de nosotros
y
donde quiera que sea
resérvanos
un lugar
que
nos permita estar cerca
************************



Finca
la Rinconada, Calamonte, 9 a 14 de mayo de 2016.
A
Paco:
Como
cada año, con ilusión, preparabas el viaje para reunirte con tus
amigos de siempre, ésos que dejan huella desde los años jóvenes,
unidos por ese cordón invisible que no se rompe nunca, ni aún
cuando la ausencia se torna definitiva.
No
estamos todos, tu falta bien la sentimos, tu forma de ser, tu
alegría, tu brillante ironía... pero no podemos, ni debemos, dejar
que la tristeza y la melancolía se apoderen de nosotros, sino seguir
adelante hasta que las fuerzas y la vida nos lo permitan.
“PACO
HA VIVIDO”,
como ha querido y le ha dado la gana, doy fe como buen notario de
nuestra vida juntos.
Ha
sido libre como el viento, siempre fiel a sus propias convicciones,
principios y conciencia.
Ha
tenido dos pasiones:
- La familia y
- La política.
Las
dos las ha vivido con la intensidad de su carácter impulsivo, sin
ataduras ni intereses creados, con nada ni con nadie.
Sus
ideas claras y lucha sincera, costara lo que costara, tanto en su
profesión como en todos los ámbitos de la vida, y sobre todo en la
política, con la que empezamos llenos de ilusión.
Defender
algo tan tonto pero esencial, la libertad de pensamiento y hacer
política con mayúsculas. Y por no renunciar a estos principios puso
fin a su faceta política.
Tengo
a gala y orgullo el haber compartido estos años, han sido pocos,
pero intensos y muy buenos.
Pero,
chicos, nos lo hemos currado, algunas veces desfallecíamos, y nos
enfadábamos, pero, mi Paco, como yo le decía, tenía siempre la
palabra justa y la zalamería que hacía que cayera en sus brazos
como una enamorada incorregible.
Nos
reíamos de nosotros mismos, a él le costaba, pero lo hacía.
Siempre
fuerte, sonriente, humilde, amable, algo cabezón, persistente, y
siempre educado y caballeroso hasta su último aliento.
Miro
la primera foto que me dio cuando nos conocimos, de soldado, y aún
hoy siento lo mismo que entonces, vamos que volvería a elegirlo como
compañero de viaje otra vez. Con él conocí el amor.
Espero,
hasta que las brumas del tiempo me lleven a ese universo donde todo
se diluye, y te encuentre en ese granito de arena, o trozo de
estrella, allá donde estés.
Hasta
siempre querido amigo y compañero.
Un
beso de tu Leo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario